⚛️ Donde las reglas del juego cambian: así se vivió la primera Escuela Mexicana de Ingeniería Cuántica

En abril de 2026, el Instituto Politécnico Nacional abrió sus puertas a la primera Escuela Mexicana de Ingeniería Cuántica (EMIC), un encuentro donde estudiantes de licenciatura y posgrado compartieron aula con expertos internacionales para explorar las tecnologías que prometen revolucionar el siglo XXI. Esta es la crónica de dos días en los que la física cuántica dejó los libros para convertirse en taller, experimento y conversación de pasillo.

FÍSICATELECOMUNICACIONESMODELADO MATEMÁTICO

J. J. Hernández Gómez, Louis Hanotel

5/19/20265 min leer

La cita fue el 27 y 28 de abril en las instalaciones del IPN, y el pretexto no podía ser más simbólico: se cumplen 100 años justos de aquel artículo de Erwin Schrödinger que en 1926 le dio forma matemática a la mecánica cuántica. Un siglo después, la EMIC se propuso demostrar que aquellos conceptos que alguna vez parecieron pura filosofía —superposición, entrelazamiento, dualidad— son hoy la materia prima de una nueva ingeniería.

Del bit al qubit: un curso que empezó desde cero

El corazón del evento fue el curso-taller “Introducción a la información y computación cuántica”, impartido por el Dr. Christian Louis Hanotel Pinzón, físico mexicano que actualmente es profesor en el Instituto Tikhonov de Electrónica y Matemáticas de Moscú. Durante una sesión de seis hora, los asistentes transitaron desde la teoría clásica de la información hasta los algoritmos cuánticos, pasando por los axiomas de la mecánica cuántica y el funcionamiento de las computadoras basadas en qubits.

“La idea era nivelar a cualquier participante”, explicó el Dr. Jorge Javier Hernández Gómez, General Chair de la EMIC 2026. “Es fundamental sentar las bases de la ingeniería cuántica para poder entender los temas de frontera”. Y vaya que lo lograron: para el cierre del taller, varios estudiantes estaban ejecutando sus primeros circuitos cuánticos en IBM-Q, la plataforma de computación cuántica en la nube.

Conferencias con temas que parecen sacados de una novela de ciencia ficción (pero eran reales)

El ciclo de ponencias fue un menú de ocho conferencias que cubrieron prácticamente todo el espectro de las tecnologías cuánticas emergentes. El Dr. Tiago Teixeira Saraiva, también del Instituto Tikhonov, abrió el fuego explicando los aspectos básicos de la teoría de la superconductividad que son fundamentales para la comprensión de muchas de las implementaciones de qubits en el mundo real. Posteriormente el Dr. Javier Orduz describió cómo estas implementaciones se mueven en el mercado actual y dan pie para la búsqueda de nuevos paradigmas, como el aprendizaje de máquinas cuántico.

Luego, la Dra. Silvana Palacios, del Instituto de Física de la UNAM, asombró a la audiencia con una charla sobre metrología cuántica y sensores para medición ultra precisa de campos magnéticos, con una claridad impecable. En esta charla se transmitió el importante mensaje de que las mediciones basadas en la mecánica cuántica pueden considerablemente aumentar la precisión en comparación con las mediciones con instrumentos basados en las reglas de la física clásica. El Dr. Luis Fernando Aragón también presentó resultados de frontera en el área de metrología cuántica, pero desde una perspectiva teórica basada en métodos geométricos. La ponencia del Dr. Víctor Barrera también fue acerca de aspectos teóricos fundamentales de la teoría cuántica, revelando conexiones impresionantes entre las mecánicas clásica y cuántica.


Uno de los momentos que más preguntas generó fue la conferencia de la Dra. Ana Gabriela Flores sobre fenómenos intrínsecamente cuánticos como lo son el entrelazamiento y la superposición, mismos que no tienen contraparte clásica, así como sus implicaciones en tecnologías emergentes como la computación y la comunicación cuánticas. La charla de la Dra. Guohua Sun mostró cómo se pueden utilizar esos fenómenos cuánticos para la transmisión y el procesamiento de la información.


La cereza del pastel la puso la Dra. Adriana Ivonne Canales-Ramos, investigadora mexicana en Thorlabs Sweden, quien montó en vivo un experimento básico de criptografía cuántica utilizando el protocolo BB84. Ver en tiempo real cómo un mensaje cifrado con pulsos de luz resultaba inviolable fue, para muchos, la demostración más contundente de que la cuántica no es teoría: es ingeniería funcionando.


A la par y de manera culminante, una nutrida serie de posters donde los estudiantes trabajando actualmente en temas de desarrollo tecnológico en el ámbito de la ingeniería cuántica, presentaron los avances de sus investigaciones y se llevó a cabo un exitoso networking.

Una magna sede

Las conferencias tuvieron lugar en la sala magna Adolfo Guzmán Arenas” del Centro de Investigación en Computación (CIC) del IPN, que brindó el máximo confort y un ambiente académico y estimulante para el desenvolvimiento de la EMIC 2026, donde la comunidad local, politécnica y externa pudieron regocijarse con las excelentes conferencias brindadas por los especialistas nacionales e internacionales.

Por otro lado, el Curso-Taller tuvo verificativo en la Sala de Exámenes "Dr. Jaime Ávila Rosales" de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica Unidad Zacatenco del mismo Instituto Politécnico Nacional, con la participación adicional de miembros de la Red de Expertos en Telecomunicaciones del IPN.


El Dr. Jorge Javier Hernández Gómez, del Laboratorio Trandisciplinario, declaró que “brindamos nuestro máximo reconocimiento y agradecimiento al Dr. Juán Humberto Sossa Azuela, director del CIC y a su excelentísimo equipo de trabajo, así como de la Dra. Martha Cecilia Galaz Lários, Coordinadora de la Red de Expertos en Telecomunicaciones (RET) del IPN, por la enorme visión así como por su indiscutible apoyo en el fomento y difusión de las actividades para introducir las temáticas de ingeniería cuántica en el Instituto Politécnico Nacional.

Un semillero que pretende dar frutos

La EMIC no fue un evento aislado. Detrás hay una historia de colaboración que comenzó en mayo de 2023, cuando el Dr. Hernández Gómez invitó al Dr. Hanotel a impartir una conferencia magistral en la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA) del IPN, y que desde entonces ha ido tejiendo una red de cooperación internacional entre el IPN, la UNAM y la Universidad HSE de Rusia. El objetivo declarado es ambicioso: convertir a la UPIITA en el “centro nucleador” de la ingeniería cuántica en México y sentar las bases para que las carreras de ingeniería del IPN incorporen estas competencias en sus rediseños curriculares.

“Queremos que los futuros ingenieros politécnicos salgan con fundamentos de información y comunicaciones cuánticas”, señaló la M. en C. Gabriela Aurora Yáñez-Casas, Jefa del Laboratorio Transdisciplinario de la UPIITA y organizadora local del evento. “Es la única manera de que se inserten en la industria cuántica global que está naciendo”.

Lo que sigue...

Con un centenar de asistentes presenciales, la EMIC 2026 demostró que hay hambre de conocimiento cuántico en México. Los organizadores ya trabajan en la edición 2027, y mientras tanto el Laboratorio Transdisciplinario sigue impulsando proyectos de investigación, tesis y estancias.

Si algo quedó claro después de esas 48 horas es que la ingeniería cuántica mexicana ya no es una promesa: es una comunidad que está aprendiendo a hablar el idioma de los qubits. Y, como recordó el Dr. Hanotel al cerrar su taller, “la revolución cuántica no la vamos a hacer los físicos solos: necesitamos del conocimiento actual de todas las ingenierías”. Quienes estuvieron en la EMIC ya tomaron nota.

Créditos

Agencia Informativa Laboratorio Transdisciplinario (AILaT)

Redacción: J. J. Hernández-Gómez & Louis Hanotel